
Oh, y el pensar mi piel era virgen
Siendo acosada constantemente por lenguas
Cuyo filo, violarían cada poro de ella;
Eyaculando, ese vino rojo y exquisito
Que a mi pupila excita. ¿Quién lo diría?
He vivido engañado;
Entre las sombras de mis versos
Entre paradigmas del deseo,
Abrazado por herméticos encuentros
Dolor y placer... Carne y lujuria;
Encontraré mayor placer
Aquel día el cual mi brazo eyacule
Y mi pene segregue sangre.
1 comentario:
Mmmm; ¿Deliciosa carne?
.. O es una simple lascivia que proviene desde el alma;
aquélla que excita a las navajas
y las invita a rasgar la espina dorsal.. .
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